02 febrero 2010

¡Atrévete-te-te!

¿Cuántas veces te has cohibido de hacer algo porque piensas que no es el momento oportuno para hacerlo?. Tal vez crees que necesitas más dinero, más conocimientos, más tiempo o, sencillamente, mejores circunstancias. La mayoría espera demasiado para actuar. La realidad es que no hay un momento ideal, ¡sólo hay que arriesgarse! El no sentirte listo puede ser una gran ventaja a tu favor. Cuando no estás preparado, automáticamente te pones en alerta y se agudiza tu instinto de supervivencia. En ese momento, al no estar completamente capacitado para asumir el reto, te esfuerzas más para alcanzar lo que deseas.

Un ejemplo de ello es Barack Obama. Todos sus asesores le aconsejaron que esperara "su turno", que era muy joven, sin experiencia y desconocido. Además, la fama y el prestigio de su contrincante Hillary Clinton, lo iban a opacar. Debido a que todo estaba en su contra, Obama tuvo que ponerse creativo y buscar formas de compensar sus puntos débiles. Convirtió sus debilidades en virtudes. Su inexperiencia representó para muchos cambio y esperanza. Si el presidente Obama hubiera esperado el momento perfecto para su candidatura, no estuviera residiendo en la Casa Blanca hoy día.

El miedo es la principal razón que limita a muchas personas a tomar un riesgo. El terror a fracasar nos hace posponer decisiones, proyectos y sueños. Si has estado contemplando tomar una decisión trascendental, ya sea comprar una vivienda, salir embarazada, establecer tu propio negocio o salir de una mala relación, no esperes por la circunstancia perfecta, porque nunca llegará. Tus temores se encargarán de encontrar una buena justificación para quedarte cruzado de brazos y no hacer nada.

Napoleón Bonaparte, uno de los comandantes militares más reconocidos de la historia, dijo: "La voluntad es tres veces más fuerte que el físico". El emperador quiso decir que la actitud con la que un ejército enfrente una batalla tendrá tres veces más potencia que sus recursos físicos. Cuando Bonaparte se proponía a cruzar los Alpes, sus tenientes le dijeron: "tienes que esperar... ¡es imposible atravesar los Alpes en esta época!" El monarca no esperó; montó una mula, dirigió a sus tropas por caminos mortales, sorprendió al enemigo y lo venció. Con voluntad y determinación una persona puede convertirse en presidente, atravesar los Alpes o lograr cualquier meta.

No dejes que el miedo te paralice, aunque no estés listo, ¡atrévete a dar el paso!

Fuente: Impre.com

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